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No contaban con su astucia
POR ALEJANDRA ARELLANO
La afición mexicana es una de las más dispuestas a seguir a su equipo a donde vaya y, esta vez, le tocó irse hasta Johannesburgo, donde llegó con el sombrero, el sarape y hasta hubo quien rentó un traje de guerrero azteca y se vistió sólo con una pechera plateada y un penacho multicolor, aunque el frío le calara hasta los huesos. Sin embargo, entre todos aquellos mexicanos en Sudafrica, destacó un grupo de gente de Reynosa, lidereados por Aldring Martínez, del grupo de viajes “TAG”, los que atrajeron la atención de las cámaras de algunos medios de comunicación electrónicos e impresos, como fue el caso de la revista Proceso y el suplemento Milenio, ambas del mes de junio. Beatriz Pereyra y Carlos Puig, respectivamente, hacen un análisis de las reacciones de los fanáticos, así como de su forma de vestir, en la que cada pueblo va construyendo su identidad, su imagen hacia afuera. Con fotografías de EFE, Achim Scheidemann y Germán Canseco, este grupo de reynosenses atrapó la atención por su peculiar atuendo, alusivo al personaje de televisión mexicana, el “Chapulín Colorado”. ¿Por qué vestirse así? El motivo, según Aldring Martínez, es que se trata de una figura que se formó en México y que ha trascendido el país, conociéndose en otras partes del mundo. Explicó que la única diferencia es que en lugar de un corazón al centro del traje, se colocó la imagen de “San Temo”, en alusión a Cuauhtémoc Blanco. Así, Aldring y su hijo ahora forman parte de las páginas de la historia de un mundial que nos emocionó y nos dio las esperanzas de que podía la Selección Mexicana llegar más allá, pero no pasó a más y fue eliminada en octavos de final. Hay para la otra. |
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